Douglas Adams – Guía del autoestopista galáctico (Unos párrafos)


Guía del autoestopista galáctico

Guía del autoestopista galáctico

Dejo aquí algunos párrafos de la Guía del Autoestopista Galáctico, un poco al principio del libro cuando presenta a algunos de los personajes de la novela. Ese libro me pareció muy interesante y crítico respecto a algunos asuntos “humanos”, y claro, también de un humor un tanto extraño porque la traducción trató de mantener el estilo lo más cercano posible a la versión inglesa original. Aclaro que esta entrada iba a ser publicada originalmente a principios de 2015, es decir, hace un año, y hasta ahora me di el tiempo de arreglarla.

 

¿Zaphod Beeblebrox? ¿Presidente? ¿No será el Zaphod Beeblebrox…? ¿No será para la presidencia? Muchos lo habían visto como una prueba irrefutable de que toda la creación conocida se había vuelto por fin rematadamente loca.

Zaphod sonrió y dio más velocidad a la lancha.

A Zaphod Beeblebrox, aventurero, ex hippy, juerguista (¿estafador?: muy posible), maniático publicista de sí mismo, desastroso en sus relaciones personales, con frecuencia se le consideraba perfectamente estúpido.

¿Presidente?

Nadie se había vuelto loco, al menos no hasta ese punto. Sólo seis personas en toda la Galaxia comprendían el principio por el que se gobernaba ésta, y sabían que una vez que Zaphod Beeblebrox había anunciado su intención de presentarse, su candidatura constituía más o menos un fait accompli: era el sustento ideal para la presidencia.*

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* El título completo de presidente es Presidente del Gobierno Galáctico Imperial.

Se mantiene el término Imperial, aunque ya sea un anacronismo. El emperador hereditario está casi muerto, y lo ha estado durante siglos…

El presidente, en particular, es un títere: no ejerce poder alguno. En apariencia, es nombrado por el gobierno, pero las dotes que se le exige demostrar no son las de mando, sino las del desafuero calculado con finura. Por tal motivo, la designación del presidente siempre es polémica, pues tal cargo siempre requiere un carácter molesto per fascinante. El trabajo del presidente no es el ejercicio del poder, sino desviar la atención de él. Según tales criterios, Zaphod Beeblebrox es uno de los presidentes con más éxito que la Galaxia haya tenido jamás: ya ha pasado dos de sus diez años presidenciales en la cárcel por estafa. Poquísima gente comprende que el presidente y el gobierno no tengan prácticamente poder alguno, y entre esas pocas personas sólo seis saben de dónde emana el máximo poder político. Y los demás creen en secreto que el proceso último de tomar las decisiones lo lleva a cabo un ordenador. No pueden estar más equivocados.

Si desean hacer algún comentario pueden hacerlo en la parte de abajo, y si además desean suscribirse al blog sólo deben dar click en el botón que dice ‘Seguir’ que se encuentra en esta misma entrada. Les dejo también los datos del libro por si a alguien le interesa leerlo.

  • Douglas, A. (2011). Guía del autoestopista galáctico. Barcelona: Anagrama.

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Archivado bajo Cosas, Interesantes, Novela, Textos

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