La Perfecta Casada – Fray Luis de León


Hace algunos meses encontré en una de las librerías de la calle de donceles un libro que Fray Luis de León escribió en el siglo 16. Por supuesto no era el libro original, ni tampoco una copia de aquel entonces, si así fuera no pudo haberme costado $5 MXP. Comentaba con Oriana en aquel entonces que estaba de risa la forma en que Fray Luis se refería a las obligaciones de la mujer casada, por su condición de mujer e imposiciones costumbristas.

La perfecta casada

La perfecta casada

Es muy extraño cuando se reflexiona al respecto del tiempo que tarda alguna costumbre en desaparacer, o el arraigo de ciertas condiciones machistas, que fueron impuestas desde hace siglos, de las cuales muchas siguen vigentes.

El pensar que ese libro lo escribió en el siglo XVI y que ahora, 5 siglos adelante muchas de esas ideas no han variado mucho, es un tanto extraño. Más cuando creemos que vivimos en un mundo diferente, con nuevas reglamentaciones acerca de la igualdad y una serie de discursos “modernos”, y al observar sólo de manera superficial el comportamiento en la pareja con las personas que nos encontramos en la vida, sean cercanas o no.

Para que se den una idea de el tipo de ideas que tiene el libro, les dejo a continuación el índice que presenta. Lo que aparece entre paréntesis es un verso, dicho, provervio o figura que aparece antes de iniciar con el texto de cada capítulo.

Capítulo

  1. Algunas advertencias del autor para entrar a trata de la materia.(¿quién hallará mujer de valor? Raro y extremado es su precio. Proverbios)
  2. Cuanto es menester para que una mujer sea perfecta, y lo que debe procurar la que es casada. (Mujer de valor ¿quien la hallará? Raro y extremado es su precio. Proverbios)
  3. Qué confianza ha de engendrar la buena mujer en el pecho del marido, y de cómo pertenece al oficio de la casada la guarda de la hacienda, que consiste en que no sea gastadora. (Confía en ella el corazón de su marido, no le harán mengua los despojos. Proverbios)
  4. De la obligación que tienen los casados de amarse y descansarse en los trabajos mutuamente. (Pagóle con bien, y no con mal, todos los días de su vida. Proverbios)
  5. Por qué se vale el espíritu santo de la mujer de un labrador para dechado de las perfectas casadas; y como todas ellas por más ricas y obles que sean, deben trabajar y ser hacendosas. (Buscó lana y lino y  obró con el saber de sus manos. Proverbios)
  6. Declarase que es ser mujer casera, y del modo que debe acrescentar la hacienda. (Fué como navío de mercader, que de lueñe trae su pan. Proverbios)
  7. Ponderase la obligación de madrugar en las casadas, y se persuade a ello con una hermosa descripción de las delicias que suele traer consigo la mañana. Avisase también que el levantarse temprano de la cama ha de ser para arreglar a los criados y proveer a la familia. (Madrugó y repartió a sus gañanes [pastor que sirve en los ministerios más ínfimos a los mayorales y rabadanes] las raciones, la tarea a sus mozas. Proverbios)
  8. La perfecta casada no sólo ha de cuidar de abastecer su casa y conservar lo qeu el marido adquiere, sino que ha de adelantar también la hacienda. (Vínole al gusto una heredad, y compróla, y del fruto de sus palmas plantó viña. Proverbios)
  9. Cuanto debe evitar la mujer buena el ocio, y de los vicios y malas resultas que de el nascen. (Ciñóse de fortaleza y fortificó su brazo. Tomó gusto en el granjear; su candela no se apagó de noche. Puso sus manos en la tortera [significa la rodaja que suele ponerse en la punta del huso para torcer mejor la hebra], y sus dedos tomaron el huso. Proverbios)
  10. Ha de ser la perfecta casada piadosa con los pobres y necesitados; pero debe ir con cuidado en ver a quien admite en casa y favorece. (Sus palmas abrió para el afligido, y sus manos extendió para el menesteroso. Proverbios)
  11. Del buen trato y apacible condición con que se deben portar las señoras con sus sirvientas y criadas. (No temerá de la nieve su familia, porque toda su gente está vestida con vestiduras dobladas. Proverbios)
  12. De cómo el traje y manera de vestir de la perfecta casada ha de ser conforme a lo que pide la honestidad y la razón. Afease el uso de los afeites, y condenase las galas y atavío, no sólo con razones tomadas de la misma naturaleza de las cosas, sino también con dichos y sentencias de los padres de la iglesia y autoridades de la sagrada escritura.  (Hizo para sí aderezos de cama; holanda y púrpura es su vestido. Proverbios)
  13. La buena mujer ha de ser dicha, gloria, feliz suerte y bendición de su marido. (Señalado en las puertas su marido, cuando se asentare con los gobernadores del pueblo. Proverbios)
  14. La industria y cuidado de la buena casada han de llegar, no sólo a lo que basta en su casa, sino aún a lo que sobra. (Lienzo tejió y vendiólo; franjas dió al cananeo. Proverbios)
  15. De la templanza y medio que ha de observar la perfecta mujer en su condición y trato. (Fortaleza y buena gracia su vestido, reirá hasta el día postrero. Proverbios)
  16. Cuánto importa que las mujeres no hablen mucho y que sean apacibles y de condición suave. (Su boca abrió en sabiduría, y ley de piedad en su lengua)
  17. No han de ser las buenas mujeres callejeras, visitadoras y vagabundas, sino que han de amar mucho el retiro y se han de acostumbrar a estarse en casa. (Rodeo todos los rincones de su casa, y no comió el pan de balde. Proverbios)
  18. De cómo pertenesce al oficio de la perfecta casada hacer bueno al marido, y de la obligación que tiene la que es madre de criar por si a los hijos. (Lvantáronse sus hijos y loáronla, y alábola también su marido)
  19. Qué alabanzas merece la perfecta casada, y como para serlo es menester que esté adornada de muchas perfecciones. (Muchas hijas allegaron riquezas, más tú subiste sobre todas. Proverbios)
  20. De cómo la mujer que es buena ha de cuidar de ir limpia y aseada para mostrar así su ánimo compuesto y concertado, que ha de procurar adornar principalmente con el temor santo de Dios. (Engaño es el buen donaire, t¡y burlería la hermosura; la mujer que teme a Dios, esa es digna de loor. Proverbios)
  21. Del premio y galardón que tiene dios aparejado para la perfecta casada, no sólo en la otra vida, sino aún en este mundo. (Dadle del fruto de sus manos, y lóenla en las plazas sus obras. Proverbios)

Y bueno, esos son todos los capítulos que Fray Luis de León le escribió a su Prima María Varela Osorio. O bueno, por lo menos eso es lo que dice la omnispiente wikipedia, como pueden constatar aquí.

Fray Luis de León

¿A poco no es algo digno de comentar este tipo de cosas? Por ejemplo, a mi me llama mucho la atención el capítulo 17, en el que se le dice a las mujeres que se queden en casa y se acostumbren a ello.  O ¿qué tal el 16, en que se les dice que no se pongan locas? Y me llaman la atención no porque quiera que así sean las mujeres, sino por la forma en que les dice esas cosas, y porque actualmente la idea que tengo se contrapone con lo que ahí menciona.

En fin, tienen algún comentario al respecto? Ahí abajo está el espacio para los comentarios y a la derecha el botón de suscripción al blog.

Fuente de la Imagen: Las mejores obras

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