Información errónea


El texto que sigue me gustó. Es una especie de fabulita con la que me topé al leer un artículo en la red. El artículo en realidad es de asuntos nacionales y un poco de política. Digamos que estoy un poco de acuerdo con el autor, pero lo único relevante para mí al momento de leer la nota fue esta historia que me gustó y que dejo a continuación. Esa historia de política reciente no me parece tan atractiva como la historia de este maestro de matemáticas, que según la omnisapiente wikipedia, llegó a ser tan famoso como una estrella de futbol.

 

Julio César de Mello y Souza fue un escritor y matemático brasileño del siglo pasado, famoso por el uso de historias orientales para enseñar álgebra y aritmética. Su nombre de pluma era Malba Tahan, y tiene un relato corto, cortísimo, con el que ilustra el impacto de la información errónea. Viene a cuento recordarlo, en una versión libre, ahora que vivimos en tiempos más que revueltos:

Una mujer acusaba a su vecino de ser ladrón, hasta que terminaron por meterlo a la cárcel. Cuando, después de algunos días, fue probada su inocencia, el acusado decidió llevar a la mujer ante las autoridades para que fuera sometida a juicio.

Al ser enfrentada al juez, ella trató de defenderse alegando que los comentarios que había hecho no eran, en realidad, tan graves. Por única respuesta, el juez le pidió que escribiera en un papel todas las cosas que había dicho sobre su vecino, que rompiera el papel en muchos pedazos, y que después tirara los trozos en el camino. Al día siguiente le sería dictada sentencia.

La mujer cumplió meticulosamente con lo que le fue ordenado por el juez. Escribió, detalladamente, lo que había dicho con anterioridad, y se esforzó por romper el papel en trozos pequeñitos, que fue dejando a lo largo del camino. Al día siguiente regresó al juzgado para escuchar lo que el juez tenía que decirle.

—La absolveré, dijo el juez, si ahora regresa al camino y me trae cada uno de los trozos de papel que tiró.

— Pero, ¡eso es imposible! El viento ya se lo habrá llevado todo. — Precisamente. Es así, también, cómo un simple comentario puede ser arrastrado por el viento, y cometer un daño que después será imposible de reparar.

 

Pero si a ustedes les interesa leer la nota de dónde saqué este pequeño cuento, aqui les dejo el link: Excelsior

¿A quién más le gustó la historia?

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Archivado bajo Cortos, Cosas, Cuentos, Interesantes

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