“¡A ti cuando no te pasa te sucede!”


Haciendo una especie de recapitulación de lo que ha sido el último año (no calendario) o hasta el último año y medio, me doy cuenta que realmente he tenido mucha actividad aparatosa. Con aparatosa me refiero no al uso de aparatos, sino a situaciones, que si bien no han terminado necesariamente mal, por lo menos algunas de ellas si han terminado requiriendo una visita a los servicios médicos.

dgsm

Lo que me parece más increíble es que muchas de estas cosas han pasado en momentos realmente inesperados y bajo situaciones que podrían parecer ridículas en muchos sentidos.

Para no seguir debrayando tanto, prefiero escribir una lista del recuerdo y comentar algo en cada uno de los puntos.

  • Hombro izquierdo. A finales de septiembre del 2008, mientras regresaba de trabajar el día entero en cosas de mi proyecto de maestría, pasaba junto a una pequeña caída de agua (que con las lluvias se volvía cascada) y le pedí a uno de mis ayudantes que me tomara una fotografía parado junto al pequeño estanque que se formaba. Durante el proceso fotográfico resbalé (debido a la humedad del suelo) y caí al agua. Sólo que al caer, no me solté del árbol donde me asía y tuve un desgarre muscular en uno de los músculos del hombro izquierdo, lo que hizo que perdiera movilidad por mucho tiempo. No me atendí a tiempo y después de varios meses (aproximadamente diciembre) y tratamiento (terapia de calor profundo con ultrasonidos, inyecciones dolorosas y ejercicios) pude mover nuevamente el brazo. Aún hoy, después de casi un año que terminé el tratamiento siento molestias en ese hombro, pero nada insoportable. Puedo seguir haciendo muchas cosas todavía.

hombro

  • Llaves. Mientras me encontraba en el tratamiento del hombro, me trasladaba en el Metro de la Ciudad de México hacia mi casa, y al llegar me percaté de que no traía mis llaves para poder entrar. Al día siguiente hice una recapitulación del recorrido hecho ese día y deduje que debieron caerse las llaves en un vagón del metro (porque fue el único lugar donde fui sentado y pudieron caerse de la bolsa de mi pantalón) y después de una corta investigación supe que existe un departamento de objetos extraviados, al que los vigilantes y demás personal deben enviar todo aquello que se encuentra dentro de las instalaciones. El viejito que atiende ese departamento es muy amable y organizado, pero desgraciadamente no tenía lo que yo buscaba. Perdí las llaves de mi casa, de dos lockers de la escuela, y de un par de sitios más. ¿Que por qué no me di cuenta que se cayeron si las llaves hacen mucho ruido al caer? Porque venía oyendo música en mi iPod.
  • Rodilla. Cuando niño aprendí a andar en bicicleta, patines, subir árboles, y un sin fin de cosas más. Mientras pensaba un día en que debía seguir aprendiendo en diferentes aspectos (físico, mental, etc.) hice una recapitulación de las cosas que ya sabía y me centré en las cosas que no había hecho nunca y que podría aprender, entonces recordé que entre mis aprendizajes no realizados de niño (ni de grande) estaba la patineta (skateboard). Así que me informé y compré una, pregunté en la tienda si tenían equipo de protección y me dijeron que se les había agotado. Entonces me aventuré en ese mundo nuevo a lo valiente. Sufrí varias caídas no significativas y un día se me ocurrió bajar una pendiente de aprox. 1.5 km porque se me hacia tarde. Como resultado de la inexperiencia, sufrí una caída y mi pantalón de mezclilla se rompió, al igual que la piel de mi rodilla, y en servicios médicos me pusieron 5 puntos de sutura. Mucha complicación en la cicatrización hizo que volvieran a quitarme la cicatriz y otros 6 puntos más. A partir de ahí hubo gente que me dijo: “¡Te vas a matar en esa cosa!”, “¡Eso quiere decir que no debes andar en patineta!” y cosas por el estilo, pero yo creo que no es que no debiera andar en ella (me gusta mucho) sino realmente aprender a andar en ella. Aprendí a hacerme las curaciones dolorosas yo solo (cosa que tampoco había aprendido nunca, jaja)

rodilla

  • Mano. Como era de esperarse, después de la caída pedí clases a uno de mis vecinos y me corrigió varias posturas, por lo que la pat fue un tanto más amigable conmigo (ojo, no me enseñaban a hacer trucos, solo postura). Y mientras aprendía al gobierno se le ocurrió declarar casi un toque de queda por una gripe nueva (cosa que yo siempre he considerado exagerado, pero ya comentaré algo en otra ocasión) y la mayoría de los servicios médicos estaban repletos de gente y no me atendí  a tiempo. El caso es que mientras aprendía, perdí el equilibrio y otra caída. En esta ocasión fue mi mano, sufrí una fractura de bennett en el pulgar derecho (ya escribí una entrada al respecto) y aún después de medio año sigo teniendo molestias que no permiten andar en bicicleta, o jugar al tenis o squash por ejemplo. Los protectores no tardaron en llegar e inmediatamente me hice de un juego de ellos. desde entonces he sufrido diversas caídas y la verdad ha sido mucho más agradable el caer con los protectores puestos que sin ellos.
  • iPod. Y entre algunas de esas caídas, y mientras regresaba a mi casa en la patineta extravié el iPod. no me di cuenta que lo perdí sino hasta el día siguiente. La pantalla estaba rota, y tenía una semana que la había cambiado por una nueva. Me dolió un poco perderlo, no tanto porque fuera insustituible, sino porque ahí tenía algunas cosas de respaldo y pues ni modo. A apechugar, como decía mi abuelita.

IPOD

  • Celular. Pasaron algunas semanas y salí a patinar nuevamente, y en un tramo de 500 metros me di cuenta que no traía mi celular conmigo. Regresé por el mismo camino recorrido y no apareció. Mientras caminaba de vuelta llamé y llamé y nadie nunca contestó. Lo mismo que con el iPod tuve que apechugar, pero aunque me dolió porque había sido un regalo de alguien que quiero mucho, al final de cuentas fue mi culpa y un descuido lo que hizo que lo perdiera, entonces no tenía caso alguno enojarme, sino aprender de ello.
  • Costilla Izquierda. Y pensarán en este punto que debido a la pat me lastimé ahora la costilla izquierda en la parte ventral del torax, pero no, fue ahora por hacer algo que no hago normalmente. Un amigo del posgrado me dijo que hiciéramos unas retas con unos chavos que jugaban futbol, y ahí voy. Aún sabiendo que no me gusta el fut y después de mucho rogarme acepté. El caso es que mientras jugaba yo, me hicieron un pase y salté, pero caí mal. Al caer, me autogolpée y pues no podía respirar. Pensé que me solamente me había sacado el aire, pero el dolor siguió y siguió y no podía respirar bien. Entonces pasó por mi mente una fractura de costilla (porque duele al toser, bostezar, respirar hondo, reír) y fui a Servicios Médicos de la UNAM (donde me han atendido todo lo que aquí he escrito). Pero resultó ser solamente una lesión muscular y pues a recuperarse. Por cierto que mi amigo dice que por lo menos rompí el récord de la lesión más rápida en el fut que el ha visto (jugué como 10 minutos, pero él dice que 2).

musculos-torax-hombro

Y pues aunque tal como me han dicho, ¡a ti cuando no te pasa te sucede! creo que éste año o año y medio que ha pasado, ha sido un tiempo en el que he aprendido muchas cosas. He aprendido a dejar el trabajo por la salud, cosa que no hice cuando me lastimé el hombro. Aprendí a hacerme curaciones dolorosas yo solo y aguantarme el dolor, porque no siempre hay quien pueda ayudarle a uno (y creo que eso aumentó mi umbral del dolor). Aprendí que debo atenderme pronto médicamente cuando sufro un accidente y no aguantarme (aunque no duela tanto). También que debo guardar bien mis cosas o por lo menos asegurarlas bien para que no se me caigan.

Y sobre todo este tipo de cosas me recuerda que siempre hay gente a mi alrededor  (familiares y amigos, más que conocidos) que se preocupa por mí y está ahí conmigo cuando la necesito, algunos de ellos se preocupan, están al pendiente, los hay quienes se enojan o me regañan, pero así es esto, cada cabeza es un mundo y  cada reacción es diferente. Lo que si sé es que realmente me propuse aprender y creo que con todo esto que ha pasado, lo estoy haciendo, de forma dolorosa a veces o “dándome de topes” como dicen algunos, pero al fin y al cabo estoy aprendiendo. Son muchos más los puntos que podría tratar aquí, porque creo que he aprendido mucho más de estas experiencias, que de otras cosas que han sucedido también en este tiempo.

Y pues me despido de esta entrada con una frase que creo que tiene cierta relación con lo escrito en esta entrada y que es del libro de Yosho Yamamoto. “Hagakure, El Código Secreto del Samurai”

“Hay un dicho que reza: “cuando sube la marea, el barco se eleva”. En otras palabras, al enfrentarse a las dificultades, se aguzan las facultades. Es cierto que los hombres valerosos cuidan firmemente su talento cuando las dificultades a las que tienen que enfrentarse son importantes. Constituye un imperdonable error dejarse abatir por las pruebas”

SwordOfTheSamurai

2 comentarios

Archivado bajo Aprendizajes, Cosas, Experiencias, Importantes, Recuerdos

2 Respuestas a ““¡A ti cuando no te pasa te sucede!”

  1. Aida

    Me gustó el giro a lo emocional que le diste. Todo es una prueba, pero finalmente, te motivas por lo que recibes de la gente que quieres, aunque algunos estemos más lejos que otros.

  2. Pingback: Los números de 2010 « Mas de vez que de en cuando

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